Un solo interlocutor para todo el lote
Cuando un equipo de arquitectura o una marca de mobiliario necesita veinte fichas a la vez, la coordinación pesa más que el render en sí. Centralizamos el pedido, agrupamos las variaciones de cámara por familia de asset y devolvemos el lote completo con una numeración clara. Así el área de marketing no persigue archivos sueltos y el área de producto sabe qué versión corresponde a cada pieza.
Rondas de corrección incluidas, no como extra
Cada entrega por lote contempla instancias de ajuste sobre materiales, encuadre o lectura de la etiqueta. Es el punto donde suele romperse la relación con otros proveedores: el render sale lindo pero no resiste la revisión interna. Acá la corrección forma parte del ritmo acordado, no de una factura aparte.
Entrada flexible: CAD, foto o STEP
No todos los equipos llegan con el mismo material. Algunos traen bocetos CAD, otros fotos de referencia y otros modelos STEP cerrados. Trabajamos con lo que exista y avisamos qué falta antes de arrancar, para que la espera no aparezca recién en la tercera ronda.
Fichas con parámetros, no solo imágenes
Cada pieza se entrega con su ficha técnica: resolución, formato de entrega y cantidad de variaciones de cámara. Eso permite que el equipo cliente archive, reutilice y compare sin depender de un mail perdido.
Interfaz pensada para revisar en sala
La revisión ocurre sobre fondo neutro, con miniaturas grandes y tipografía técnica. La idea es que una reunión de aprobación avance mirando la pieza, no discutiendo cómo abrir el archivo.